Boxear, sin el estigma de agresividad y violencia
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El combate entre oponentes es una manifestación propia de la motricidad humana desde sus orígenes. Como entrenamiento y deporte, hay muchos estilos de disciplinas de combate han sido desarrolladas en nuestra historia. Algunas de ellas, como el boxeo, han sido parte de las pruebas de competencia desde los juegos olímpicos de la antigüedad. Como deporte normado, tal como lo conocemos, el boxeo data de fines del siglo XIX.
Desde el auge de actividades que entrenan el aspecto aeróbico de la actividad física a mediado de los 70’s y sobre todo en los 80’s y 90’s, muchas disciplinas basadas en deportes de contacto dejaron de servir exclusivamente para el combate y han paulatinamente servido como alternativas para un entrenamiento integral. En Chile, en los últimos años se han creado varios gimnasios especializados en esta modalidad de entrenamiento. Es así como también se han descubierto algunos talentos que luego han desarrollado carreras competitivas en el boxeo.
Alguno de los beneficios del boxeo destacados por varios estudios en estos últimos años son:
- Trabaja todo tu cuerpo
- Libera tensiones y estrés
- Mejora tu resistencia física
- Mejora tu salud cardiovascular
- Aumentan tus reflejos y coordinación en general
- Alta quema de calorías
- Ayuda a definir y tonificar los músculos
- Mejora la estabilidad y equilibrio corporal por el trabajo concentrado en el “core”
- Mejora tu sensación de seguridad y autoestima.
Todos estos beneficios brindan ventajas en actividades cotidianas en distintos ámbitos de la vida. No solo en la salud física, sino que también en lo psicológico, ya que la liberación de estrés, la sensación de bienestar por la práctica de una actividad de autodefensa, e incluso por la confianza que se adquiere al notar un mejor control del cuerpo, coordinación, equilibrio, etc.
Con el tiempo está quedando atrás el concepto de que el boxeo es practicado por personas con tendencia agresiva e incluso se está borrando el estigma de que esté solo es práctica de personas pertenecientes a un determinado estrato socioeconómico. Sus beneficios están siendo conocidos por todas y todos, se han masificado los espacios donde se entrena y practica e incluso es más fácil adquirir la implementación necesaria para su práctica.